03 mayo 2010

Falú - Dávalos

Viajando tras el vidrio de un auto
lleno de bichos estrellados
los ojos descansan en la hierba virgen
que me recuerda ese dibujo que hacía
cuando era niño
fascinado por la perspectiva
de un ancho camino que se va afinando
hacia la parte superior de la hoja
hundiéndose en la lejanía
con árboles costeándolo
y el ritmo de las líneas blancas de la ruta.




17 marzo 2010

Olé

A esta luz agotada de tu casa
ni una pregunta le queda.
Estabas arriba de una melodía
que subía y bajaba buscando
entre las notas más altas
sin detenerse en ninguna
las olas de un mar de música
que era el único ser vivo del planeta.





Mar azul

Encontrar el sendero que llevaba hasta el mar
entre todos esos que terminaban
en los matorrales del médano
nos dejaba sonando como un punteo
de guitarra criolla en la conciencia
que avanzaba con la novedad
de los pies en la arena.

Cada llegada al mar era así.

¿Sentía algo de esto Mateo de 9 años?

la caja del cielo completa,
las olas cayendo como un arpegio
siempre. Cerrábamos los ojos
para escuchar mejor
el mar que a esa hora retrocedía.







12 febrero 2010

Fabio

y al caer el día la música te alivia,
te saca de la trinchera.



22 enero 2010

Yo Fuera


Si el viento mueve los sauces de la isla enfrente
Si el rocío sube por los pastos y aplaca los mosquitos
si el miedo del pájaro a ese río que crece y se desborda
Si el reloj y las gotas perdidas de las canillas
al sincronizar su caída en la casa en silencio
Si una trama de alambre nos sostiene
como a la parra del jardín donde comíamos
Si todo aquello tiende a alinearse y sonar en sincronía.





13 noviembre 2009

Esta mañana

En cuero al sol de tu patio
leyendo poemas de Carver
tratando de tomar
un cauce calmo de pensamiento
y comenzar todo de nuevo.





La sombra del árbol

Se oye pasar los trenes sobre el cruce Alberdi
y por la ventana que da al patio se ve
la sombra de los gatos
por los que ladran los perros
de las casas vecinas.
Mis manos sobre la página
tienen un contorno fosforescente.
El sonido de los trenes nos da un rodeo.
Contornos de manos sobre páginas
como en un cuaderno de jardín de infantes.
Hoy sigo el mismo camino.
Ese camino que creo siempre perdido.
Ayer, sobre la cama, leí otra vez a Verlaine
y lo encontré muy bien. Pero yo quería
estar dando vueltas quería salir por ahí
y entonces Verlaine se puso malo
La Buena Canción era la mala.
Es necesario superar la fase del sobresalto
paul,

abrazar alguna religión
sirve de algo

paul?



31 octubre 2009

el patio ahora

Vengo del patio y entro rápido a la casa.
Una completa ceguera me recibe en la habitación
sostengo los brazos tanteando el aire unos instantes
hasta que aclara y limpia esta escena arrancada de la infancia.



Si el lento destello de la luz naranja
a través de los párpados cerrados
era un momento de música
esa música será del país de mañana.




26 octubre 2009

vivimos en la más absoluta fragilidad
o eso creemos
sin embargo las estaciones los ciclos
se cumplen
el malvón que parecía muerto
hoy es la estampa de tu jardín de adelante.






22 julio 2009

litoral

vine hasta el río
porque acá me siento y escribo.
unos albañiles de blanco comen asado
sobre el pilote que da a la barranca,
el mismo donde nosotros comimos papas fritas
y tomamos cerveza.
si yo fuera como el río
sería mi música lo que agita aquellos sauces.





28 mayo 2009

La brasa incandescente

La brasa incandescente que mi abuelo
podía agarrar entre las manos
que pasaba de una mano a otra
esa magia ¿donde está?
Las mañanas en el fondo
desayunando con la pava entre los pies
y después la cabeza que se cae del sueño
en el largo viaje en colectivo,
teníamos que bajar ahí
dale
¿donde estamos?

Mi abuelo brillaba en su parque
del centro de la manzana
podía sacarse un dedo y después
tenerlo puesto de nuevo
a la noche se disfrazaba y se escondía
y nosotros salíamos a buscarlo
esas noches al acostarnos me pedía
que nunca dejara de cantar

abuelo, sigo cantando,
cuando tenga un hijo llevará tu nombre.






08 mayo 2009

Desalineado

El sol te aprieta ahora, hasta recién
no había nada en la mañana
alineado con tu planeta.
Una pequeña llamada en la línea
histórica del día.





20 abril 2009

Antes

Antes, todas las noches,
los rayos de la tormenta en el vaso
impactaban sobre las hojas de los cuadernos
y así escribía poemas larguísimos
desde los márgenes hacia adentro
siguiendo el curso que debajo de nuestros pies
iba dando el sol
al frío que subía con el día cada vez más lejos
esa escritura como un aro prendido fuego
por el que saltabamos cachorros.




13 abril 2009

El ojo del cine

estabas en la otra habitación estudiando en el piano
una música que para mí era películas en VHS
patinaba el audio, vibraban los subtítulos, el cuadro
era el formato de las tardes después de la escuela
de la clase de gimnasia
“tardes de cine” que les llamábamos
de ver películas que ahora no veríamos nunca
películas a las que hoy no les aguantaríamos ni un solo round.





16 marzo 2009

Tengo un plan:
voy a estar muy bien.
El corazón lleno de tatuajes.
Y un verso por día.
Un verso y punto.
Sin signos de pregunta.
Solo un lento movimiento hacia los costados.
Un verso que se construye
como teclas pulsadas por una pianola.
A la misma velocidad de la luz del sol
sobre los patios.
Que cuando parecía que no se movía más.
Queda estampado en el renglón.
Y que tiene un amor.
Como del reino animal.




Con la cara al ras del suelo
a la hora en que los grillos
arrancan todos juntos
oíamos caer la noche alrededor nuestro
entre los árboles.
pero no era una sola
sino pequeñas noches,
una sobre nosotros
otra allá donde empezaba el alambrado
todas jugándose el instante.
Tu cuerpo olía a agua de pileta.




25 noviembre 2008

Quiero dirigirte la palabra
quiero probar mi alegría mi exaltación
mi vejez con vos, expandirla
aprovechar el rato.
quiero soltarte mis palabras
como una serpentina de cotillón
y esconderte por más sincero que sea
el bolsillo donde todo falta.
Voy a ubicarme, a ser claro.
voy a ser fiel, directo.
voy a repetir, a separar en sílabas.
voy a ponerte detras de un marco
y voy a detenerme a mirarlo
como un niño que visitando el museo
con su división se retrasa mirando un cuadro
y se separa del resto.
Voy a recordar como un cachetazo
los deseos de la infancia
y te los voy a comunicar
sin miedo sin tapas
y el vértigo será un silencio
un piano preparado del pasado
una obra demasiado ambiciosa
de la adolescencia.






19 noviembre 2008

El deseo es el único soldado de tu revolución.







19 septiembre 2008

Pedro Gabriel

Cuando el vacío difumina el paso del tiempo
y las cosas no solo se escapan sino que se cruzan
a la vereda de enfrente
y todo es amenazador todo es preocupante,
como dijo el gran Pedro Gabriel:
yo quisiera ser tan completo
como la luz y el calor que veo en tus ojos.






07 septiembre 2008

Hector Viel Temperley


somos los jinetes de viel
los que escupimos en los bolsillos
los que hacemos volar las aves marinas
corriendo por la playa
los que pedimos a dios que vuelva.










Hospital Británico Mes de Marzo de 1986.



Pabellón Rosetto, larga esquina de verano, armadura de mariposas: Mi madre vino al cielo a visitarme.

Tengo la cabeza vendada. Permanezco en el pecho de la Luz horas y horas. Soy feliz. Me han sacado del mundo.

Mi madre es la risa, la libertad, el verano.

A veinte cuadras de aquí yace muriéndose.

Aquí besa mi paz, ve a su hijo cambiado, se prepara –en Tu llanto- para comenzar todo de nuevo.



Hospital Británico

La muchacha regresa con rostro de roedor, desfigurada por no querer saber lo que es ser joven.

Llevando otro embarazo sobre las largas piernas, me pide humildemente fechas para una lápida. (1984).



Hospital Británico

¿Quién puso en mí esa misa a la que nunca llego? ¿Quién puso en mi camino hacia la misa a esos patos marrones –o pupitres con las alas abiertas- que se hunden en el polvo de la tarde sobre la pérgola que cubrían las glicinas? (1984).



Hospital Británico

Voy hacia lo que menos conocí en mi vida: voy hacia mi cuerpo. (1984).



Pabellón Rosetto

Aquella blanca pared nueva, joven, que hablaba a las palmeras de una playa –enfermeras de pechos de luz verde- en una fotografía que perdí en mi adolescencia.



Pabellón Rosetto

Soñé que nos hundíamos y que después nadábamos hacia la costa lentamente y que de nuestras sombras de color verde claro huían los tiburones. (1978).



Pabellón Rosetto

Si me enseñaras qué es el color verde claro...(1978).



Pabellón Rosetto

Es difícil llegar a la capilla: se puede orar entre las cañas en el viento debajo de la cama. (1984).



“Christus Pantokrator”

La postal tiene una leyenda: “Christus Pantokrator, siglo XIII”.

A los pies de la pared desnuda, la postal es un Christus Pantokrator en la mitad de un espigón larguísimo. (1985).



“Christus Pantokrator”

Entre mis ojos y los ojos de Christus Pantokrator nunca hay piso. Siempre hay dos alpargatas descosidas, blancas, en un día de viento.

Con la postal en el zócalo, con Christus Pantokrator en el espigón larguísimo, mi oscuridad no tiene hambre de gaviota. (1985).



“Christus Pantokrator”

La postal viene de marineros, de pugilistas viejos en ese bar estrecho que parece un submarino –de maderas y latas- hundiéndose en el sol de la ribera.

La postal viene de un Christus Pantokrator que cuando bajo las persianas, apago la luz y cierro los ojos, me pide que filme Su Silencio dentro de una botella varada en un banco infinito. (1985).



“Christus Pantokrator”

Delante de la postal estoy como una pala que cava en el sol, en el Rostro y en los ojos de Christus Pantokrator. (1985).

Sé que sólo en los ojos de Christus Pantokrator puedo cavar en la transpiración de todos mis veranos hasta llegar desde el esternón, desde el mediodía, a ese faro cubierto por alas de naranjos que quiero para el niño casi mudo que llevé sobre el alma muchos meses. (Mes de Abril de 1986).


Hector Viel Temperley (seleccion de textos pertenecientes a "Hospital Británico")